Con el cielo gris la copla triste de Sevilla se afina, se afina. En agua sin sol sombras de naranjos entierran azahares. Arriba, en las altas miras esperan las niñas los barcos de oro. Abajo aguardan los mozos que se abran cancelas a patios sin fondo. Sin rubor se quedan, pálidas, las torres. Desde las orillas las desesperadas luces suicidas al río se lanzan. Cadáveres lentos rosa, verde, azul azul,verde, rosa se los lleva el agua.